PORQUÉ te asustas, ave sencilla?
¿Porqué tus ojos fijas en mí?
Yo no pretendo, pobre avecilla,
Llevar tu nido léjos de aquí.
Aquí en el hueco de piedra dura
Tranquila y sola te ví al pasar,
Y traigo flores de la llanura
Para que adornes tu libre hogar.
Pero me miras y te estremeces,
Y el ala bates con inquietud,
Y te adelantas, resuelta, á veces,
Con amorosa solicitud;
Porque no sabes hasta qué grado
Yo la inocencia sé respetar,
Que es para el alma tierna, sagrado
De tus amores el libre hogar.
Pobre avecilla! vuelve á tu nido
Miéntras del prado me alejo yo,
En él mi mano lecho mullido
De hojas y flores te preparó.
Mas si tu tierna prole futura
En duro lecho miro al pasar,
Con flores y hojas de la llanura
Deja que adorne tu libre hogar.