Venga el mundo erudito, el mundo vano,
El mago cabalístico, el profeta,
Y aun la débil mitad del orbe humano;
El filósofo, el sabio y el poeta,
Y adivine quien pueda aqueste arcano:
¿Quién es esa mujer altiva, inquieta,
Que inmenso libro lleva cual careta,
Y un cetro cruel de ortigas en la mano?
¿Será tal vez de odiosa tiranía
La alegórica imagen infamante?
¿Ó emblema de la misma anomalía?
¿Ó insanidad ridícula que espante?
¿Alguna esfinge nueva? ¿alguna arpía?
Es una cosa peor — una pedante.