Eres mi bien, mi dicha, mi alegría;
Unico sér que con delirio ardiente
Adora mi alma, y cuyo amor ferviente
¡Ay! mi entusiasta corazón ansía.
Eres mi fe, mi gloria, mi esperanza;
El arcángel de luz que me ilumina;
El faro bienhechor que me encamina
Al lugar de la dicha y bienandanza.
Sin tí, soy nada, mi adorado dueño;
Sin tí, la muerte me será querida;
Porque tú eres el ángel de mi sueño;
Porque tú eres el todo de mi vida.