¡Guerra implacable á la feroz gavilla
Que alevosa ultrajó nuestra bandera
Y el nombre de la patria sin mancilla
Puso á los pies de la nación ibera!
¡Guerra á la turba de castellanos
Que sin fé nos insulta! El mundo vea
Cual los hijos de Esparta, á los peruanos,
Intrépidos lanzarse en la pelea.
Sí: de aquellos guerreros generosos
Que en Ayacucho y en Junin vencieron
De España á los esclavos orgullosos,
Y honor y gloria y porvenir nos dieron,
El santo ardor que en la mortal contienda
Les dió la libertad con la victoria
El libre pecho del peruano encienda,
Y digno sea de tan alta gloria.
Y tú, el más noble de los nobles hijos
De aquellos héroes, ¿sobre ti tendría
Vanamente el Perú los ojos fijos?
¡Salva á tu patria cual tu padre un día!
¡Valor, oh joven! atrevido avanza
En lo más crudo del combate fiero;
No temas, no, que la española lanza
Pare el estrago de tu fuerte acero.
Muerte y desolación doquiera lleve
El bravo empuje de tu brazo, y no halle
Piedad quien á insultarnos hoy se atreve:
¡Todo peruano hasta morir batalle!
Y cuando por la fuerza de tu espada
Se muestre altiva tu morena frente
De gloriosos laureles coronada,
Se colmará mi voto más ardiente.